Visión General

La ley del impuesto sobre la renta grava los ingresos mundiales de los residentes y los ingresos de origen chileno de los no residentes.

Un contribuyente es tratado como residente si:

  • En el caso de una entidad, ha sido constituida en Chile;
  • En el caso de un individuo, si se encuentra en Chile, en forma ininterrumpida o no, por un período o períodos que en total excedan de 183 días, en un lapso cualquiera de 12 meses (prueba objetiva), o si se acredita su disposición o voluntad de permanecer en Chile (prueba subjetiva).

La renta se define como las ganancias y beneficios derivados de una actividad (prueba de rendimiento) y cualquier aumento de riqueza percibido, devengado o atribuido sin tener en cuenta su naturaleza, origen o denominación (prueba de aumento de riqueza). Esto incluiría los ingresos ordinarios, así como las ganancias de capital.

Por lo general, los ingresos se considerarán originados en Chile cuando:

  • Bienes muebles o inmuebles: están situados en Chile;
  • Actividades: se realizan en Chile;
  • Regalías, derechos por el uso de marcas y otras prestaciones análogas: el intangible es utilizado o explotado en Chile;
  • Intereses: el pagador es residente de Chile, o la casa matriz es residente de Chile si la deuda fue contraída a los efectos de un establecimiento permanente situado en el extranjero;
  • Distribución de dividendos o utilidades: la entidad que emitió las acciones está constituida en Chile;
  • Ganancias de capital por la enajenación de acciones: la entidad que emitió las acciones está constituida en Chile;
  • Servicios: el pagador es residente de Chile (pueden aplicarse algunas exenciones).

Las principales tasas impositivas en Chile son:

  • Rendimientos de actividades comerciales, industriales y mineras, entre otras, (impuesto sobre la renta de las empresas): 25% o 27%, (de acuerdo con el régimen de tributación escogido), ya sea realizado por una entidad o por una persona física;
  • Otras actividades realizadas por personas físicas (IRPF): 0% hasta 10.000 euros aproximadamente (USD 12.000) y 4% hasta 40% a partir de ahí.
Las declaraciones de impuestos deben presentarse en el mes de abril de cada año, en relación con los beneficios obtenidos durante el año anterior, utilizando el formulario 22.