El beneficio no es permanente, pues se otorga de forma anual.
El Servicio de Impuestos Internos revisa automáticamente cada año a partir del mes de agosto, si la persona cumple con los requisitos para acceder o mantener la rebaja de contribuciones. Por ello, si cambian sus ingresos, la situación de la propiedad u otros requisitos, el resultado de la evaluación puede variar, pudiendo recibir el beneficio un año y no necesariamente mantenerlo al año siguiente.