La rebaja se determina según los ingresos de la persona mayor beneficiaria y el porcentaje de derechos que tenga sobre el inmueble, siempre que cumpla con todos los requisitos establecidos.
Por ejemplo, si la persona mayor beneficiaria tiene el 50% de los derechos sobre el inmueble, el beneficio se aplica sobre esa parte, mientras que el porcentaje de la rebaja dependerá de sus ingresos anuales.